Una inigualable vista de las Sierras

Nuestra historia...

Allá por 1989…

…la Familia Bengió adquirió un campo con características únicas: pegado al pueblo de Villa Cura Brochero, con hermosas vistas desde todos sus rincones, muy cerca del río y con arboledas de algarrobos añosos.
Las bondades del lugar brindaron “por peso propio” la idea de llevar a cabo el proyecto de la construcción de un Complejo Turístico con características diferenciales.
En los comienzos, la decisión de comenzar con Casaflor fue intuitiva; Neli (mamá de Eleonora, y propietaria del complejo), sabía que su fecundo trabajo daría sus frutos.
Fue en entonces cuando Eleonora y Mauricio, Ingenieros Agrónomos recién recibidos, decidieron tomar este lugar como su casa, y adoptar un nuevo estilo de vida, comprometidos con el entorno y disfrutando su naturaleza.
Rescatar y proteger la flora autóctona fue en todo momento la directriz de los trabajos llevados a cabo.
La vorágine citadina generó que la demanda por descansar y disfrutar de la naturaleza aumentara; así se materializó el quincho y la pileta, lugares de reunión de la familia en Casaflor. Siempre a la escucha de la opinión de nuestros huéspedes, y a aprender de ellos.
Año tras año el proyecto tomó forma, y Casaflor se transformó en un lugar en donde la familia repetía sus vacaciones.
Llegaron los hijos y Casaflor siguió creciendo.
Al complejo de Cabañas, se adicionó la construcción del Hotel de Campo, con la idea de generar un hábitat de vacaciones en pareja y salidas de fin de semana para todo el año.
Nuestro objetivo como familia es cuidar y disfrutar de este lugar, y lograr que nuestros huéspedes logren también quererlo y sentirse como en sus hogares.
Hoy Eleonora está al frente del Complejo, y el sueño de Neli se hizo realidad… Casaflor se convirtió en uno de los lugares más hermosos de Traslasierra, con una sola filosofía: ofrecer bienestar a los que nos visitan.